Si bien no existe una cura para la fibromialgia, hay varios medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas. El ejercicio, la relajación, cambios en la alimentación y las medidas para reducir el estrés también pueden ayudar. Existe un estudio (Mannerkorpi, 2010), que determina que la marcha nórdica realmente ayuda en el tratamiento de la enfermedad. En este estudio del 2010, Mannerkorpi realizó pruebas a 67 mujeres aquejadas de esta enfermedad. Las dividió en dos grupos: uno realizó marcha nórdica y el otro caminata normal sin bastones. Comprobó que en el grupo de marcha nórdica se apreciaron mejoras funcionales físicas significativas.
Trabajos citados
al., M. e. (2010). Does moderate-to-high intensity Nordic walking improve functional capacity and pain in fibromyalgia? A prospective randomized controlled trial. Arthritis Research & Therapy, 12:R189.