La marcha nórdica en la playa es un ejercicio de bajo impacto especialmente diseñado para personas que quieren huir del estrés diario. Añade importantes beneficios debido a la acción físico-química del agua de mar. Los minerales que contiene el agua de mar (los 118 elementos de la Tabla Periódica) actúan beneficiosamente sobre la piel, las mucosas, el sistema músculo-esquelético, el circulatorio, el respiratorio, el nervioso y en general sobre todo el organismo.
Caminar con bastones y descalzo por la arena mojada, aplicando la técnica correcta de la marcha nórdica, ejerce una acción tonificante que favorece la circulación y relaja la mente. Caminar con bastones dentro del agua a diferentes alturas (tobillos, pantorrillas, muslos, caderas, cintura), dado que supone un esfuerzo añadido, obligará a los músculos a trabajar con más intensidad, reforzándolos y al mismo tiempo se producirá una mayor activación cardíaca.
La atomización del agua del mar, originada por el oleaje que la bate, al ser inhalada mientras caminamos, tiene efectos preventivos y terapéuticos. Este poder del agua de mar para limpiar las vías respiratorias hace que la marcha nórdica sea aún más agradable en cualquier nivel de fitness.
0 comentarios:
Publicar un comentario